3 de la madrugada

octubre 19, 2010

Hora maldita
donde la desesperación toma el lugar
que el olvido del día desplazó.

Hora de almas sin rumbo,
de la búsqueda incesante
de la búsqueda sin respuesta.

Hora del hambre insaciable,
donde la fantasía se revela,
donde la vergüenza es aniquilada.

Hora donde una lágrima escapa ansiosa,
para sólo ser vista,
por el solitario y frágil firmamento.

Hora infructuosa, solitaria;
sin destino, sin futuro;
destinada a no ser un recuerdo.

En Blanco

octubre 13, 2010

El blanco se hace desear. La violación comienza. ¿Dejar o no dejar el blanco? Pero dejarlo es siempre dejarlo para otro. Todos los espacios en blanco son para mí, son para ti, son para quien primero los alcance. Una tela en blanco, una cuartilla en blanco, una carta en blanco. Todo es posible. Todo se esconde detrás del blanco. El blanco es siempre metálico, acerado, y nos hiere los ojos. Un verso sobre la cuartilla, una mancha sobre la carta, un color sobre la tela, son funciones elementales, esenciales, necesarias.
Pero un verso requiere otro verso, una frase pide otra frase, un color solo con el blanco resulta incestuoso, provocativo, ofensivo, inmoral. Es una cópula demasiado ostensible.
¿A quién primero se dirige el blanco? ¿A nuestra pluma, a nuestro entendimiento, a nuestro pincel? A ninguno de ellos: el blanco se dirige siempre a nuestro sexo. Es menester violar el blanco.
Allí la mancha roja dice su sangre, el azul dice su mar o el verde sus entrañas. Es menester combatir la inhumanidad del blanco hasta hacerle llorar, hacerle gemir, hacerle confesar todos sus secretos, obligarle a desnudarse. Entonces quizá nos dirá, con acento desesperado, las noches pasadas ante la lumbre, esperando, con la tristeza entre los grises de la mano. O sabremos de una pasión nutrida entre dientes, sin ni un mendrugo de pan para roer. O nos revelará, al oído, aquel amanecer purísimo que debajo de la ceja llevaba escondido.
No hay ningún mármol griego detrás del blanco.

¿Quién?

octubre 10, 2010

¿Quién penetrará
en el tenso músculo?
¿Quién cortará
a través de la engrosada piel?

¿Quién será
el que  estire sus manos y me acoja en ellas?

El corazón dorado
¿Quién será?
¿Quién será?

De todas las cenizas,
de todos los accidentes
¿Quién será?
El único.

Quién me recueste
sobre delicados pastos.
Quién me guíe
sobre las ardientes arenas.

¿Quién será?
El que ponga sus cartas boca abajo
Y siempre tenga la mano ganadora

¿Quién será?
El único.
De todas las cenizas,
de todos los accidentes.

¿Quién será?…

Damaris

octubre 9, 2010

Después de “The Magic Position” y todo su ingenuidad juvenil, Patrick decidió rastrear sus raíces familiares, descubrió la historia de Damaris y Lewis. Damaris fue una gitana o pagana, despreciada por la Iglesia Católica en ese momento. Lewis, el hijo del sacerdote, se enamoró de Damaris y los dos se enredaron en un torbellino de amor prohibido. Los desventurados amantes tenían prohibido casarse y se dice que Damaris murió de una fractura de corazón (el término medieval amable para el suicidio).  Patrick relacionado con estos sentimientos en estos momentos, narra la canción desde la trágica perspectiva de Lewis.

El sombrío órgano de la iglesia y los tambores marchando que se escuchan a lo largo de la pista fueron registrados en la Iglesia de St. George, en Sussex, la misma iglesia donde se centra la historia de Damaris y Lewis.  El uso de estos dos instrumentos de manera eficaz sienta las bases para el tono oscuro de la pista. La canción es definitivamente un comentario sobre los valores opresivos religiosas de la época y se acompaña como tal, con las campanas de la iglesia que de vez en cuando hacen eco de este punto.

La inclusión de un violín no es realmente sorprendente, considerando después de todo, que es una canción de Patrick Wolf, pero es sin duda el instrumento se destaca en esta pista y captura perfectamente las emociones frustradas que Wolf está tratando de transmitir.

Por supuesto, como es un tema instrumentalmente abrumador, la exageración en la voz no sería una opción, por lo que la pista empieza con suaves voces en su lugar. Es fácil imaginar la persona, a Lewis, hablando con Damaris. A medida que avanza la canción, la frustración y la desesperación en la voz son evidentes. Los Coros se han añadido a maximizar el potencial inquietante de la canción y la subida de tensión de la palabra “levántate” (Rise up) se usa repetidamente, hasta que uno también se pierde en el momento y comienzas a implorar a Damaris su regreso.

A veces, la canción puede comenzar a sentirse un poco melodramática hasta llegar a la necesidad de levantar las manos hacia el cielo y caer de rodillas. Sin embargo, hay que señalar que esta canción es del álbum “The Bachelor”, famoso por ser inspirado en un momento particularmente sombrío en la vida de Wolf y por lo tanto es de esperar. Melodrama o no, nadie puede negar esto es un tema inmenso y totalmente digno de elogio.

Descubrimiento

octubre 9, 2010

Creo en el gran descubrimiento.
Creo en el hombre que hará el descubrimiento.
Creo en el terror del hombre que hará el descubrimiento.
Creo en la palidez de su rostro,
la náusea, el sudor frío en su labio.

Creo en la quema de las notas,
quema hasta las cenizas,
quema hasta la última.

Creo en la dispersión de los números,
su dispersión sin remordimiento.

Creo en la rapidez del hombre,
la precisión de sus movimientos,
su libre albedrío irreprimido.

Creo en la destrucción de las tablillas,
el vertido de los líquidos,
la extinción del rayo.

Afirmo que todo funcionará
y que no será demasiado tarde,
y que las cosas se develarán en ausencia de testigos.
Nadie lo averiguará, no me cabe duda,
ni esposa ni muralla,
ni siquiera un pájaro, porque bien puede cantar.

Creo en la mano detenida,
creo en la carrera arruinada,
creo en la labor perdida de muchos años.
Creo en el secreto llevado a la tumba.

Para mí estas palabras se remontan por encima de las reglas.
No buscan apoyo en ejemplos de ninguna clase.
Mi fe es fuerte, ciega y sin ningún fundamento.

Un elefante…

octubre 9, 2010

Nos veo, y eres muy pesado para mis brazos,
pero no te dejaré caer…
Se bien que tus monstruos son exactamente como los míos,
y es mejor no estar uno sólo con ellos…
Y yo lo sé, lo sé; lo sé y no te pregunto nada,
Sujétate muy fuerte a mi, súbete, y yo te llevaré…
Me volveré enorme, gigante para ti,
un elefante por ti.
Te cargaré por miles de kilómetros y más allá por estas tierras…
Te llevaré tan lejos como sea posible,
te cargaré tan lejos como sea posible,
si puedo, hasta el fin del mundo….